
Por: Ethel Katz
Por tanto, si el conocimiento es poder, la mujer judía quedó excluida durante siglos de los círculos de poder, al igual que las mujeres todas en casi la universalidad de las culturas
Después que se abrieran las puertas del estudio para la mujer, fue prácticamente imposible cerrarlas. Hoy en día miles de niñas y jóvenes judías tienen acceso al estudio no sólo de la Torá escrita sino también del Talmud y de toda la literatura halájica y filosófica posterior.
Intentaremos ver como se produce ese cambio, que algunos consideran como la verdadera revolución del judaísmo tradicional en nuestros días, a partir de los textos. También trataremos considerar simultáneamente por qué a pesar de ello, grandes sectores del público femenino aún siguen estando relegados de ese conocimiento y otros se sienten excluidos aunque tal vez no lo estén objetivamente.
Todas las restricciones que hemos visto se refieren al estudio de la Torá. Sin embargo, en cuanto a los estudios generales, como el de idiomas, por ejemplo, sabemos de su existencia ya desde el período del Talmud. En el Talmud se plantea el tema de la enseñanza del griego a la mujer. A medida que las puertas del conocimiento general se abren para la mujer en general y los muros del mundo tradicional se resquebrajan a través de los procesos de secularización y modernización, también la mujer judía va ganando terreno en cuanto a su instrucción en las áreas generales seculares. Lo que los poskim percibieron como un riesgo para la mujer judía, podría llegar y de hecho llegó: la mujer se ve dotada de una amplia cultura general tanto humanista como científica y al mismo tiempo desconoce los elementos básicos conforme a los cuales se esperaba desarrolle su vida. Sí obtuvieron cultura, pero no accedieron al conocimiento de sus propias fuentes en cuyo marco se esperaba establecieran su forma de vida.
Así en el siglo XIX nos encontraremos con claros fallos rabínicos que no sólo que no prohíben el estudio de la mujer sino que dictaminan que debe enseñársele a las mujeres, y así dice claramente Rabí Shimshon Rafael Hirsh1 Shimshon Rafael Hirsh: (1808–1888), rabino y escritor, fue el líder de la ortodoxia en Alemania en el Siglo XIX. Nació en Hamburgo, estudió Talmud con su abuelo Mendel Frankfurter. Fue influido por los rabinos Jacob Ettlinger e Isaac Bernays, y por su padre que cambió su apellido de Frankfurter a Hirsch. Estudió en la Universidad de Bonn lenguas clásicas, historia y filosofía. En 1830 Hirsch fue nombrado rabino del principado de Oldenburgo. Durante los 11 años en ese puesto, escribió sus obras más significativas: Neunzehn Briefe ueber Judentum (Diecinueve cartas acerca del Judaísmo), que fue publicado bajo el seudónimo "Ben Uzziel" Altona, 1836; y Choreb, oder Versuche ueber Jissroels Pflichten in der Zerstreuung (1837, 19215; Jorev—Ensayos acerca de las obligaciones de Israel en la Diáspora. Entre 1846 y 1851 fue Rabino de Moravia. Hirsch actuó intensamente en la lucha por la emancipación de los judíos de Moravia y Austria. Después de la revolución de marzo de 1842 fue unánimemente electo Presidente del Comité de Derechos Políticos y Civiles de los judíos de Moravia. En 1851, Hirsch fue llamado para trabajar en la comunidad ortodoxa de Adat Ieshurun en Frankfurt, posición que ocupó durante 37 años hasta su muerte. Las ideas de Hirsch fueron el paradigma y el prototipo de la neo ortodoxia que se desarrollaron en Alemania y en el mundo. Hirsch se refirió a su ideal educacional citando a R. Gamaliel en Pirkei Avot (2:2): "El estudio de la Torá es excelente junto con el derej eretz, (lit. ocupación, aquí se refiere a la educación secular). Y el judío ideal era a su criterio aquel instruido que observa los preceptos. El principio de Torá y Derej Eretz se convirtió en el slogan de la congregación y de otras comunidades. Y fue un ideal puesto en práctica en las tres escuelas que fundó. Una primaria, una secundaria y una escuela superior para mujeres, donde junto a los estudios de la lengua hebrea y los temas judaicos, el currículo incluía estudios seculares tales como alemán, matemáticas, ciencias naturales, etc.:
"También para las hijas de Israel no es menor la obligación de estudiar la Torá Escrita y las leyes que deben cumplir en su vida como hijas, como jóvenes, como madres y amas de casa. Muchas veces en la historia de nuestro pueblo las hijas de Israel salvaron el espíritu y la vida de la pureza de Israel hasta tal punto que está dicho que el Éxodo de Egipto fue a causa de las mujeres justas2 Talmud Babilónico, Tratado Sotá 11b.. Este fenómeno puede retornar y así será y el espíritu de la tradición de Israel resurgirá de los corazones de las piadosas mujeres de Israel3 Sefer Hajorev, capítulo 75. ".Con todo, no se trata de una autorización general para el estudio ya que los estudios profundos de las leyes de la Torá siguen estando limitadas a los hombres.Y más tajante aún determina el Jafetz Jaim4 Jafetz Jaim: Israel Meir Ha-Kohen Kagan, conocido como el Jafetz Jaim; 1838–1933), fue una de las más conocidas figuras piadosas del judaísmo de las últimas generaciones. Rabino, escritor de temas éticos, y talmudista. De humilde origen fue educado por sus padres hasta los 10 años de edad y luego continuó sus estudios en Vilna. Conocido por su proverbial humildad su apellido Pupko es escasamente conocido, pero en el ambiente de estudiosos judíos todos saben quien es Jafetz Jaim. La influencia de su obra es muy fuerte en esos círculos también en nuestros días. Su nombre está asociado a centenares de relatos y de dichos que se volvieron populares. Se opuso a ejercer el rabinato y abrió después de su boda una pequeña tienda de comestibles. Su mujer atendía el negocio y él fue su tenedor de libros, oficio que mantuvo en el registro detallado de sus propias acciones. No intentó abrir una ieshivá, pero la cantidad de alumnos que tuvo hizo que su hogar en Radin fuera conocido como la ieshivá del Jafetz Jaim. A los 35 años publicó anónimamente su primer libro, en 1873, el Jafetz Jaim y redactó una plegaria para ser recitada todos los días. Su obra gigantesca fue la Mishná Brurá (1894-1907) un comentario al Shuljan Aruj, Oraj Jaim * aceptado como referencia indispensable en el mundo de la práctica halájica en nuestros días. Sus libros no fueron escritos con propósitos académicos, y de su total de 21 obras podemos mencionar: Ahavat Jesed (1888); Majane israel (1881), un código de halajá práctica para los soldados judíos, Niddejei Israel (1894) así como una serie de libros acerca de la leyes de la cashrut, la pureza familiar, el estudio de la Torá. El Jafez Jaim viajó mucho durante su vida en procura de soporte para diferentes causas judías. Fue uno de los fundadores de Agudat Israel y uno de sus líderes espirituales. Fue escogido para inaugurar la Primera Convención Mundial de Agudat Israel (1912).
* Ver apéndice del primer capítulo. que debe enseñarse a las mujeres, ya no que se puede o está permitido, sino que se debe y"En la actualidad, muy a nuestro pesar, lo que se recibe de los padres es muy débil y también acontece que no está [la joven] en el lugar de los padres [o sea, estudia en otra ciudad]. En especial aquellas que están acostumbradas a leer y escribir en el idioma de los pueblos, por supuesto es una gran mitzvá enseñarles el Pentateuco y también los Profetas y los Hagiográficos y las obras morales de nuestros sabios como Pirkei Avot y el libro Menorat Hamaor para que sea verificadas en ellas nuestra sagrada fe que de no ser así, puede ser que se aparten del todo del camino de Dios y transgredan todas las normas de la Ley, Dios no lo quiera.5 Jefetz Jaim, Likutei Halajot, Sota 21"Y así el Rabino Zalman Sorotzkin6 Sorotzkin, Zalman ben Ben-Zion (1881–1966), Rabino y líder comunitario lituano. Nació en Zahrina, Rusia. Después de educarse junto a su padre estudió en las famosas academias de Slobodka y Volozhin. Fue administrador de la academia de Telz dirigida por su suegro, desplegando gran capacidad organizativa. Fue rabino de la pequeña comunidad de Voronovo. Con el estallido de la Primera Guerra Mundial escapó de Rusia y llegó a Minsk. Fue rabino de Lutsk, capital de Volhynia (en aquel entonces Polonia), Fue reconocido por los rabinos polacos como uno de los líderes de Agudat Israel y del judaísmo ortodoxo. Luego se trasladó con su familia a Vilna, donde el rabino Jaim Ozer Grodzinski, le encargó la reorganización de yeshivot. Después de muchas vicisitudes arribó finalmente a Israel, donde continuó con su labor educativa. Sorotzkin fue un gran predicador y muchas de sus homilías aparecen en Ha-De'ah ve-ha-Dibbur (1937), sobre el Pentateuco. Publicó también Oznaim la-Torah (1951–60), y Moznaim lamishpat (1955), ésta última responsa, después de su muerte se publicó Ha-Shir ve-ha-Shevah comentario de la Hagadá de Pesaj.:"No sólo que está permitido enseñar la Torá y el temor a Dios a las niñas en nuestra generación, sino que es una obligación y es una gran mitzvá fundar una escuela para niñas y enraizar la fe en sus corazones y el conocimiento de la Torá y la mitzvá (el cumplimiento de los preceptos).... y en especial en esta generación tan cambiante"7 Rav Sorotzkin, Responsa, Moznaim Lamishpat , primera parte, 42.Y de ahí a nuestros días el paso parece obvio, citemos sólo un ejemplo, así dice el Rabino Lichtenstein8 Aharón Lichtenstein. Rabino de la Ieshivá Har Etzión y uno de los líderes del movimiento ortodoxo sionista en Israel. uno de los actuales líderes de la ortodoxia sionista en Israel:"A mi criterio se necesita y es deseable, y no sólo posible, brindar educación intensiva a las jóvenes también en lo referente al estudio de la Torá Oral. Ya sea por el argumento que las mujeres se dedican hoy a todas las profesiones, ¿por qué serán discriminadas justamente en lo que respecta a la Torá? O, ya sea por el argumento del Jafetz Jaim que si el Rambám dice que hay que enseñarle los principios del judaísmo al prosélito en el proceso de conversión, por supuesto, más aún a aquel que nace en el seno del judaísmo. Es decir, es obvio que hay que darle a la joven judía educación y conocimientos que le permitan una fe arraigada y fuerte y una posición de respeto frente a la realidad. Las jóvenes reciben hoy una amplia formación general y algunas llegan a las universidades y allí y no sólo allí, establecen contacto con otras visiones de mundo, por lo que el conocimiento y los valores de la Torá le son muy necesarios"9 Lichtenstein , Haisha ve Jinujá, pag 158-159.Pero más aún:"a mi criterio, lo que la mujer necesita para su preparación práctica en la Torá es mucho más de lo que se le enseña hoy. Hay que reforzar el estudio para la mujer, cuantitativa y cualitativamente, enseñando todas las áreas de la Torá... Y la mujer como educadora de la generación futura necesita tener lo que transmitir tanto en conocimientos como en su vínculo espiritual – que desee transmitir la tradición. Por lo tanto se debe ahondar el estudio porque así se profundiza también la relación espiritual y su involucramiento. Y cuando se estudia algo bien, se profundiza el vínculo... Y cuando se enseña hay que hacerlo con profundidad... No se puede estudiar superficialmente o se estudia o no se estudia...Del mismo modo, no me opongo a que las jóvenes estudien una hoja de guemará... si se trata de la posibilidad de estudiar una hoja de guemará y entenderla y disfrutarla – no veo ningún motivo por el cual no orientar el estudio de las jóvenes a esa dirección."10 Ídem.Estudio con profundidad y ya no el estudio sólo en el sentido práctico también si ese es aparentemente el móvil.Para terminar citemos al Rabino Kapaj, líder espiritual sefardí que falleció recientemente, uno de los mayores estudiosos del Rambám11 Ver también en la clase anterior.:"Es obligatorio enseñar a las niñas todo lo que hoy llamamos Pensamiento Judaico, y elevarlas paulatinamente conforme a su edad y su intelecto, o sea, de acuerdo a su capacidad de captación conforme a los estudios que ya hayan realizado. Y de ninguna manera el maestro cumple su función al enseñar las normas y las halajot prácticas si deja a sus alumnos sin una concepción verdadera, o en otras palabras "sin Dios". Y así lo determinó Rambám en las Normas de la teshuvá, capítulo 10, halajá 5 "por lo tanto cuando se enseña a los menores y a las mujeres y a los ignorantes se les enseña a servir (a Dios) por temor, para recibir recompensa, hasta que crezca su entendimiento y aumente su sabiduría, se les descubre secreto a secreto poco a poco y se les acostumbra el tema con comodidad, hasta que lo entienden, y lo conozcan y lo sirvan con amor". Por lo tanto, el estudio del pensamiento judío, es una obligación para todo judío sea hombre o mujer, porque este es la base de las bases y el pilar de la sabiduría del judaísmo..."12 Rav Iosef Kapaj: Jinuj Habat Lelimud Torá, Lemusar Uleezra Lazulat en: Haisha ve Jinujá, págs. 31-37.Y el Rabino Iuval Sherlo discute acerca de cuales tienen que ser los objetivos y los contenidos del estudio de las jóvenes en el mundo ortodoxo moderno en contraposición también al mundo de la ultra ortodoxia y en ese contexto dice entre otras cosas"no es posible que el estudio del Talmud esté cerrado para ellas. Y de hecho incluso en las comunidades ultra ortodoxas no está completamente cerrado. Es verdad que ahí no estudian directamente de una hoja del Talmud pero estudian la exégesis de Rambán13 Rambán: Rabi Moshe Ben Najmán o Najmánides o Moses Gerondi o Najamaní o Rabbenu Moses Gerondi o Bonasturg da Porta, 1194–1270. Rabino español y estudioso, fue uno de los mayores autores de la literatura talmúdica de la Edad Media. Fue un filósofo, cabalista, exegeta bíblico, poeta y físico. Nació en Gerona en Cataluña, por lo que es también conocido como Rabenu Moshe Gerondi. En español se llamaba Bonastrug da Porta. Fue descendiente de Isaac ben Reuben, contemporáneo de Isaac ben Iaacov Alfasi. Su madre fue la hermana de Abraham, padre de Jona ben Abraham Gerondi. Entre sus maestros se contaron: Yehuda ben Yakar, alumno de Isaac ben Abraham de Dampierre, que había abierto una ieshivá en Barcelona, y de Meir ben Isaac de Trinquetaille. Siguió al principio la tradición de los tosafistas del norte de Francia, y luego de las ieshivot de Provenza. Fue rabino de Cataluña hasta su aliá (ascensión:término utilizado para la acción de emigrar a Israel) a Eretz Israel. Era llamado harav haneeman el rabino digno de confianza. Cuando se produjeron controversias con Rambám, Maimónides, en 1232 en Montpellier, buscó llegar a un compromiso entre los bandos en discusión. Ejerció una gran influencia sobre la vida judía de Cataluña. incluso el Rey James I acostumbraba consultarlo y en 1232 . En 1263 lo James I lo forzó a participar de una disputa pública con el apóstata Pablo Christiani. La disputa que fue realizada en Julio del mismo año en presencia del rey y del líder de los dominicanos y el líder de los franciscanos resultó en una Victoria de Rambán. A pedido del obispo de Gerona Najmánides resumió la disputa en un libro, Sefer Havikuaj, Los dominicanos que habían iniciado la disputa, no permanecieron inactivos y llevaron a Rambán a juicio en abril de 1265 por supuestos abusos contra el cristianismo. El rey consiguió liberar de alguna manera a Najmándies del juicio. Los dominicanos no satisfechos procuraron la ayuda del Papa Clemente IV, que envió una carta al rey de Aragón solicitando la penalización de Najmánides. Rambán logró escapar de España y dirigirse a Eretz Israel. Arribó a Aco en el verano de 1267 y luego a Jerusalem. En una famosa carta a su hijo Najmán, describe las ruinas de la ciudad. Con su llegada a la ciudad organizó una sinagoga. Alrededor de 50 de sus obras fueron preservadas, la mayoría en relación al Talmud y la halajá . Dedicó una obra especial a la creencia en la Redención , Sefer Hagueulá, 1263. Cuatro de sus sermones se preservan hasta hoy Ha-Derasha la-jatunna; Torat ha-Shem Temima, uno acerca del libro de of Ecclesiastes, y un sermón de Rosh Hashaná. Todo su trabajo denota su original personalidad, sintesis de la cultura de España y la devoción de Alemania, una educación talmúdica junto a conocimientos de Cabalá así como un amplio conocimiento de las ciencias y la teología cristiana). Una de sus obras fundamentales fue su comentario a la Torá de características. El comentario refleja su visión de Dios, la Torá, Israel y el mundo.Si bien tuvo en gran estima a Rashí, polemizó con parte de su obra así como con parte de las postulaciones del Rambám en la Guía de los Perplejos. Su comentario a la Torá fue impreso por primera vez en Roma en 1480. Sus obras halájicas son consideradas junto a sus comentarios del Talmud como la cima de la creación de su época en España, desarrollando en ellas un nuevo estilo de estudio que profundiza la comprensión del Talmud no sólo en su aspecto legal que tuvieron una influencia destacada en las generaciones siguientes. sobre la Torá, cuando parte de sus disquisiciones son talmúdicas. Y hay algo de falsedad en decir que las mujeres no estudian la Ley Oral.¡Qué largo ha sido el camino desde la prohibición de Rabí Eliezer hasta la mitzvá de Jafetz Jaim y las discusiones acerca de que es lo que debe estudiar la mujer!Los cambios que la realidad fue presentando obligaron a los poskim a confrontarse con una nueva situación en la que los procesos de secularización abrieron las puertas del conocimiento general y la capacitación profesional también a la mujer judía, y ante este desafío el reloj no pudo detenerse más.Sin embargo, el fenómeno actual pareciera ser más complejo. Por un lado, se ha abierto la puerta al estudio desde las niñas en el jardín de infantes hasta los niveles de enseñanza superior, con la creación incluso de Batei Midrash para el estudio profundo del Talmud en el modelo clásico para mujeres, estudios superiores de Halajá, etc. dentro del mundo judío que vive regido por la autoridad de la halajá fenómenos que se dan fundamentalmente en Israel y los EE.UU. Por otro lado, existe la paradoja que la mayor parte del pueblo judío no vive regida por la Halajá. Por un lado, ese cambio que abre las puertas al conocimiento tradicional tal vez llegó tarde para las masas, como si ahora que los poskim autorizan el estudio, a la mayor parte del público, esa autorización le es irrelevante. También al judío secular le es indiferente. Tampoco el hombre accede a ese conocimiento, y en ello se asemeja a la mujer. Hay en ello una igualación hacia un nivel inferior entre los sexos: igualación en la ignorancia y la indiferencia. Por otra parte, en el mundo secular, en el que el acceso de la mujer al estudio no representa mayor problema, la mujer ha quedado en su mayoría excluida del estudio de la Torá o a lo que hoy llamaríamos los estudios judaicos. Este fenómeno tiene diversas vertientes, pero nos referiremos sólo a algunas que creemos tienen relación con los procesos vividos por el público iberoamericano. Los procesos emancipatorios y de modernización en Europa, llevaron no sólo a una apertura al mundo liberal, sino, muchas veces al rechazo de la vida judía tradicional, arrojando por la borda en el traslado al nuevo continente americano, no sólo el cumplimiento de la Ley sino también la valorización de la misma como fuente de saber. La autoridad de la Torá quedó postergada y por lo tanto, también su estudio dejó de ser esencial.A medida que pasa el tiempo, se dan dos fenómenos paralelos que a veces fueron contradictorios: la secularización llevó a la sustitución de la identidad religiosa por la identidad nacional. El judaísmo laico es el modelo predominante, y las fuentes que sí son estudiadas lo son, en función de una visión nacional; los profetas serán importantes por sus mensajes nacionales y universales; el relato de la Creación por la igualdad de la humanidad; el éxodo de Egipto por su mensaje de libertad, todos ellos fundamentales, por cierto, en la creación de una identidad nacional judía comprometida con el destino del pueblo. Sin embargo, junto a este proceso se da otro, cuyos frutos presenciamos hoy, la identidad nacional secular en su vertiente sionista y en su vertiente no sionista, perdieron parte de su fuerza y privaron a más de una generación de los elementos formativos fundamentales. Tampoco el hebreo, llave de acceso al mundo de la cultura judaica y el conocimiento básico de los textos antes sí estudiados, es aprendido sistemáticamente ni siquiera por los alumnos que completan su ciclo escolar en las escuelas judías. Ni a ellos les alcanza para leer una fuente en su idioma original. A los que no estudian en marcos formales, muchas veces, ni el sonido del idioma les es familiar. Sin el hebreo, es imposible acceder a las fuentes en sí mismas, analizarlas, entenderlas. Sin el hebreo tampoco puede accederse a la literatura hebrea moderna, ni al pensamiento sionista en sus fuentes. Todo estudio se convierte en intermediación, como lo es en incluso en nuestro encuentro, en el que estamos estudiando juntos en español.Por otra parte, el público judío que se define como ortodoxo, religioso, tradicional, etc., permaneció cerrado entre sus cuatro paredes, poseedor de un conocimiento (tampoco siempre profundo) que no supo compartir a veces, incluso con sus propios hijos e hijas. Desde un lugar de arrogancia y separatismo, ganó con el tiempo profundidad pero perdió a los jóvenes, teniendo hoy, escuelas vacías. En paralelo, el surgimiento de un nuevo modelo de escuelas con currículo religioso, presenta posibilidades de estudio textual y no analítico, donde la lectura crítica a los textos es postergada evitando en muchos casos su comprensión también lineal. El problema del acceso a la cultura judía es hoy en Latinoamérica un problema general y no un problema de géneros. También lo es en muchos otros países pero ello no es tema de nuestro encuentro.Pero no nos engañemos. Tampoco en Israel el problema está resuelto. Sin embargo, el inconveniente tiene características diferentes. Por un lado, cualquier israelí, también las mujeres, puede tener acceso al conocimiento de las fuentes, ya que tiene las herramientas para hacerlo. Pero, lo que no siempre posee es la actitud afectiva que le permita hacerlo. Por otra parte, cualquier niño o niña israelí conoce más el Tanaj que cualquier niño laico judío del mundo, el problema parecería no estar en el área del conocimiento sino en el área de la relación afectiva y la identificación, y no estoy hablando de identificación religiosa sino de la compenetración primaria con lo propio. Con lo que uno siente como perteneciente. El mundo religioso en mayor o menor grado de acuerdo a la doctrina de su fracción, por su parte, queda aislado en sus palacios de saber, despreciando muchas veces al público secular. Por un lado, altivez, por el otro incapacidad de idioma de comunicación y desconocimiento de quienes no comparten su cotidianidad. La actitud hacia la mujer varía conforme al grupo en cuestión, existiendo en todos los sectores hoy en día estudios para la mujer. La discusión será acerca de los contenidos de esa educación, como tratamos de señalarlo en parte en nuestro análisis. Sin embargo, hay en la sociedad israelí muchas más opciones que las que hay en otro espacio en el mundo, más personas tienen acceso al conocimiento judaico, en todos los niveles, si así lo desearan. La oferta es interminable y crece diariamente. Quien así lo desee puede estudiar todos los temas relacionados al judaísmo en todas las universidades de Israel y no solo en el Beit Hamidrash. Fenómenos interesantes de grupos de estudio conjuntos, laicos-religiosos comienzan a darse en más de un lugar, la convivencia cotidiana es mayor de lo que se transmite en las conferencias, y en las noticias, marcadas fundamentalmente por los conflictos y las tensiones políticas que por la verdadera búsqueda y el efectivo encuentro espiritual entre los seres humanos.Hemos tratado de presentar una gama de las posiciones más importantes, de las cuales a través del análisis en el devenir de los años se desprende como conclusión casi unívoca que no hay obstáculo teórico ninguno para el aprendizaje de la mujer, incluso en los sectores judíos más tradicionales, y si no lo hay para ellos no lo hay para nadie. El principio general es que no hay impedimento para el estudio. Sin embargo, la realidad no fue plasmada ni lo es ahora, sólo por los principios teóricos. El tiempo, las personas, las costumbres, influyeron en la implementación práctica de un principio teórico. Dos aspectos fueron fundamentales en ese sentido y condicionaron también el estudio de la Torá por parte de la mujer. Uno, fueron las normas halájicas, usos y costumbres referidas al recato femenino y el otro las normas halájicas referidas al desempeño de cargos públicos, que limitaron a la mujer aún cuando poseía conocimientos en la realización exitosa de funciones que le hubieran permitido ampliar ese conocimiento. No poco contribuyeron las costumbres basadas en errores que fueron popularizándose y grabándose en el subconsciente colectivo como verdades absolutas. A estos temas, en parte, nos referiremos en los próximos capítulos.Creemos que no podemos seguir escondiéndonos atrás de posturas que se derivan de premisas ideológicas o de mitos pasados de generación en generación y de grupo en grupo, pero no del conocimiento real de las fuentes y sus interpretaciones.Es verdad que aún no podemos hablar de mujeres que sean grandes líderes espirituales judías en nuestra época, (sin perjuicio de algunas destacadas pero numéricamente insignificantes mujeres que alcanzaron ocupar puestos formales en el poder político y académico) pero las vías del saber están abiertas y como dijimos en un inicio, no puede pensarse un verdadero liderazgo espiritual, recalcamos espiritual judío, sin el conocimiento de las fuentes.