
Por: Ethel Katz
Por tanto, si el conocimiento es poder, la mujer judía quedó excluida durante siglos de los círculos de poder, al igual que las mujeres todas en casi la universalidad de las culturas
Como ya vimos, en el texto bíblico conviven por lo menos dos visiones esencialmente diferentes acerca del status de la mujer en la Creación. Podemos entender estas versiones como contradictorias o bien como complementarias.
Muchos estudiosos del tema, suelen citar las fuentes selectivamente o buscar darles significados a partir del uso o la apologética. En estos encuentros, nos permitiremos señalar que con el transcurso del tiempo, a medida que nos alejamos de las fuentes bíblicas y penetramos en las talmúdicas y fundamentalmente las fuentes judías medievales, los textos en los que la imagen de la mujer es de carácter negativo según el entender del mundo moderno, se multiplicaron. Este juicio surge de las fuentes y a ellas nos remitiremos, buscando su comprensión aún en sus aparentes contradicciones y ver como fueron incorporadas en el subconsciente colectivo.
Nuestra propuesta consiste entonces en intentar analizar los contenidos de esa imagen negativa y ver en que medida ella se continúa o se modifica en el período moderno.
Así como la doble visión de la Creación envuelve una multiplicidad, así también veremos que existen todo tipo de voces en los períodos posteriores.
También deberemos intentar considerar hasta qué punto la existencia de una imagen socio-cultural negativa de la mujer implicó o no, actitudes similares y correlacionadas en el seno de la familia. No necesariamente en la intimidad de la familia las cosas son como lo reflejan los textos en sí. Es fácil notar que en el texto escrito se manifiesta más un imaginario de la mujer que la mujer en sí. La mujer, vista por supuesto como amenazante. El hombre atraído por la mujer, la anatematiza. No en vano las brujas, son mujeres. Existe a todas luces una realidad doble. La que reflejan los libros y la de la realidad cotidiana. Mirémoslo también desde otro punto de vista: En nuestra época, hombres liberales que mantienen un discurso de igualdad y pluralismo, también pueden tener perfectamente una actitud personal de degradación hacia las mujeres en general y hacia las que están en su cercanía, incluyendo a su propia mujer, llegando incluso a maltratarla físicamente. O sea, entre el discurso social y cultural y la vivencia íntima puede existir una distancia mayor que la imaginada. En ambas direcciones.
El capítulo que comienza hoy tratará acerca de la mujer y el estudio de la Torá, e incluirá tres clases, por lo que será importante ver el tema hasta el final antes de sacar conclusiones.
En éste y los próximos artículos intentaremos analizar algunos de los elementos que influyeron en la creación de un estereotipo femenino negativo, aún si muchas veces este contradecía la práctica de la realidad, tanto en el seno de la familia como en las respuestas y los fallos de los poskim.
El judaísmo exalta casi desde su nacimiento dos ideales fundamentales, uno es el estudio de la Torá, y el otro el cumplimiento de las mitzvot1 Mitzvot: mitzvá o mandamiento, plural mitzvot, que el judío está obligado a cumplir. Estas mitzvot pueden estar explícitas en la Torá, es decir prescriptas por la ley bíblica: mideoraita. De acuerdo a la tradición rabínica (Tratado de Makot 23b) existen en total 613 mandamientos bíblicos, 248 positivos [o de hacer](mitzvot asé) y 365 negativos [o de abstención (mitzvot lo taasé). La perspectiva pragmática del Judaísmo como un "modo de vida" se expresa de esa manera en las observancias prescritas cuidadosamente y que gobiernan la conducta del judío y constituyen un programa único de acción. El valor moral del cumplimiento de los preceptos fue constantemente destacado por los rabinos que afirmaron que una "mitzvá arrastra a otra tras si" ( mitzvá goreret mitzvá) y que la virtud es su recompensa propia. Los preceptos comprenden también cuatro categorías distintas, de acuerdo con la terminóloga bíblica: torot (doctrinas o instrucciones), jukim (estatutos o reglamentos) mishpatim ( juicios) y edot (testimonios). En términos generales se dividen en aquellos que gobiernan la relación (ritual o religiosa) entre el hombre y Dios, aquellos que gobiernan la relación (social) entre el hombre y su prójimo. Hay una categoría de preceptos entre el hombre y sí mismo, que obliga adoptar medidas de cuidado de la salud. Ya que muchos de los preceptos están asociados con las ofrendas del Templo y han perdido su validez desde su destrucción, el total aplicable en nuestros tiempos es de 270 preceptos; 48 positivos y 222 de abstención. Varios se refieren a la vida cotidiana en Eretz Israel. Tomado de: Newman y Siván, Judaísmo A-Z, Léxico Ilustrado de Términos y Conceptos, Departamento de Educación y Cultura Religiosa para la Diáspora de la Organización Sionista Mundial, Jerusalén 1983. .
Deberemos entonces preguntarnos cuál es el lugar de la mujer judía en estas áreas. Si la mujer ocupa un lugar semejante al del hombre, entonces su status será uno, si por el contrario, es excluida del mismo, obviamente afectará su imagen ante la sociedad judía y su propia auto imagen. Si el estudio es ideal social y la mujer está excluida del mismo, es obvio que ser mujer no es algo a lo que se puede aspirar, y no es novedad de que muchas veces las hijas mujeres no son exactamente bienvenidas en el seno de la familia judía2 Trataremos de referirnos más detalladamente al respecto más adelante, cuando hablemos del cumplimiento de las mitzvot. . Hasta las matronas judías también en nuestra época, tienen un catálogo de recomendaciones de cómo se "hace" un hijo varón, pero, nunca escuchamos a nadie aconsejar o secretear sobre los métodos de concebir mujer.
Más aún, conforme a la tradición judía, el estudio de la Torá es decisivo en el camino hacia el liderazgo. Es prácticamente impensable una figura de conductor que desconozca la Torá. La autoridad no deriva sólo de las cualidades humanas sino del conocimiento, del peso del saber. Por lo tanto, en una sociedad en la que la mujer no tiene acceso al estudio de la Torá tiene obstruido su ingreso a los roles de liderazgo nacional. Sólo cuando posea el conocimiento podrá llegar a la conducción. Recordemos en este contexto el caso bíblico casi único de Dvorá quien fuera aceptada como jueza de Israel3 Nos referiremos a Dvorá cuando tratemos específicamente el tema del rol de las mujeres como juezas en los próximos capítulos. .
Por tanto, si el conocimiento es poder, la mujer judía quedó durante siglos excluida de sus círculos y esferas, al igual que las mujeres en casi todas las culturas. Sin embargo, las cosas no son tan sencillas. Deberemos adentrarnos paso a paso en el tema.
El ideal del estudio tiene su origen en el mandamiento bíblico explicitado en el Deuteronomio, después que Moshé recibe las tablas por segunda vez y transmite las leyes al pueblo: "Enseñádselas a vuestros hijos, hablando de ellas tanto si estás en casa como si vas de viaje, así acostado como levantado"(* Ver comentarios sobre este versículo en la nota al pie 4).(Deuteronomio 11:19).
Este versículo se encuentra insertado en lo que conocemos como la lectura del Shemá Israel4 Shemá Israel: Tres fragmentos de la Torá que un judío devoto pronuncia en alta voz en las plegarias de Shajarit (matutina) y de Arvit (vespertina) que son una declaración de la unicidad de Dios. El texto se llama Shemá - oye - por la palabra que aparece en Deuteronomio 6:4. Las tres partes que forman Shemá, son tomadas de Deuteronomio 6:4-9; Deuteronomio 11:13-21; y Números 15:37-41, en este orden. En los servicios de Shajarit y Arvit, el Shemá es precedido por bendiciones que forman parte del servicio. Las escuelas de Hilel y Shamay discutieron entre sí acerca de si los versículos se debían leer de pie o acostados o en la mañana y la noche. Además del recitado durante los servicios, se acostumbra leer el Shemá antes de la dormición y el primer versículo es leído en distintos lugares del ritual, cuando se sacan los rollos del Pentateuco del Arca o en la Kedushá en la repetición de Musaf. Los dos primeros fragmentos también se incluyen en las mezuzot y son dos de los cuatro fragmentos que se encuentran en los tefilín. . Traemos aquí el párrafo en su totalidad ya que tanto el tema del cumplimiento de las mitzvot como el del estudio de la Torá están intrínsecamente ligados a este texto bíblico y su interpretación.
5: Amarás a tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza.6: Queden en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy.7: Se las repetirás a tus hijos, le hablarás de ellas tanto si estas en casa como si vas de viaje, así acotado como levantado;8: las atarás a tu mano como una señal y serán como una insignia entre tus ojos9: las escribirás en las jambas de tu casa y en tus puertas. Deuteronomio 6:5-913: Y si vosotros obedecéis puntualmente a los mandamientos que yo os prescribo hoy, amando a vuestro Dios y sirviéndole con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma,14: yo daré a vuestro país la lluvia a su tiempo, lluvia de otoño y lluvia de primavera, y tú podrás cosechar tu trigo, y tu mosto y tu aceite;15 yo daré a tu campo hierba para tu ganado y comerás hasta hartarte.16 Cuidad bien que no se pervierta vuestro corazón y os descarríes a dar culto a otros dioses y a postraros ante ellos17 pues la ira de Dios se encendería contra vosotros y cerraría los cielos, no había más lluvia, el suelo no daría su fruto y vosotros perecerías bien pronto en esa tierra buena que Dios os da18 Poned estas palabras en vuestro corazón y en vuestra alma atadlas a vuestra mano como una señal y sean como una insignia entre vuestros ojos,19: Enseñádselas a vuestros hijos, hablando de ellas tanto si estás en casa como si vas de viaje, así acostado como levantado.20: las escribirás en las jambas de tu casa y en tus puertas, para que vuestros días y los días de vuestros hijos en la tierra que Dios juró dar a vuestros padres sean tan numerosos como los días del cielo sobre la tierra. Deuteronomio 11:13-21Retornando al versículo en cuestión, destacaremos por ahora dos aspectos que se desprenden de su texto:A. La obligación de enseñar a los hijos y por lo tanto la trascendencia y el status social de la enseñanza-estudio, ya que quien enseña no sólo ayuda a que quien aprende pueda respetar las leyes, sino que con la acción misma de la enseñanza-estudio está cumpliendo un precepto.Como lo explica claramente Rashí:"Desde el momento en que el hijo sabe hablar, se le enseña Torá. Moshé nos ordenó que sea una enseñanza por la palabra, por eso se dice que cuando el bebé empieza a hablar, su padre conversa con él en el idioma sagrado y le enseña Torá, y si no lo hace es como si lo estuviese enterrando porque está escrito: "Enseñádselas a vuestros hijos, hablando de ellas, etc."El "etc." se refiere a la continuación del texto bíblico: "Para que vuestros días y los días de vuestros hijos en la tierra que Dios juró dar a vuestros padres sean tan numerosos como los días del cielo y la tierra." (Deuteronomio 11:21).B. La obligación de enseñar a los hijos varones y no a las hijas mujeres. El texto talmúdico interpreta en más de un lugar a partir del versículo ">Enseñádselas a vuestros hijos" que debe entenderse: "a vuestros hijos y no a vuestras hijas"5 Ver: Talmud Babilónico, Tratado de Kidushin 29b y 30a, . Y a partir de la misma fuente, la mujer no tiene obligación de enseñar, ya que quien no tiene "obligación de aprender, no tiene obligación de enseñar"6 Idem.. Pareciera que la enseñanza de la Torá y sus preceptos, base misma de la educación judía tradicional, es una función masculina y de hecho lo fue durante siglos. (Vale recordar que también la educación religiosa cristiana y musulmana era normalmente impartida por hombres para hombres).Observemos, aguzando la mirada, que el texto no habla de una prohibición, es decir, de una orden de no hacer dada a las mujeres sino de una obligación ordenada a los hombres. Es obligación enseñar a los hijos varones pero de aquí no se desprende que esté prohibido enseñarle a la mujer. Podríamos pensar entonces que aquel padre o madre que así le deseara, podría enseñar Torá a sus hijas mujeres. Este argumento será importante más adelante.Sin embargo, el tema es más complejo. Debemos incluir aquí otra cita talmúdica, que tuvo gran peso en la Edad Media y es aquella ya no basada en el versículo de Deuteronomio, sino la que aparece en el Tratado de Sotá7 El Tratado de Sotá trata acerca de las normas y procedimientos que deben aplicarse a la mujer sospechosa de adulterio. en la Mishná8 Mishná: Ver en el apéndice del primer capítulo. .Conforme al texto bíblico9 Ver Números 5: 14-31 aquel hombre que celara a su mujer sospechando de adulterio, podía llevar a su mujer al Templo en Jerusalén en donde el cohen –sacerdote- realizaba una ceremonia a través de la cual se comprobaba o no la infidelidad de la mujer. "Cualquier hombre cuya mujer se haya desviado y le haya engañado; ha dormido un hombre con ella con relación carnal a ocultas del marido; ella se ha manchado en secreto, no hay ningún testigo, no ha sido sorprendida; si el marido es atacado de celos y recela de su mujer, que efectivamente se ha manchado o bien le atacan los celos y se siente celoso de su mujer, aunque ella no se haya manchado, ese hombre llevará a su mujer ante el sacerdote y presentará por ella la ofrenda correspondiente..." Dicha ceremonia consistía en la ingestión de 'aguas amargas' que servían de una especie de "polígrafo". Si la mujer era culpable, sufría las consecuencias físicas del castigo: "Le dará de beber las aguas y será que si fuere inmunda y hubiere hecho traición contra su marido, las aguas que obran maldición entrarán en ella en amargura y su vientre se hinchará y caerá su muslo, y la mujer será maldición en medio de su pueblo. Mas si la mujer no fuere inmunda, sino que estuviese limpia ella será libre y será fecunda". Nótese que se relaciona a la sospecha de adulterio, mientras que en caso de adulterio comprobado, la ley bíblica aplica exactamente la misma pena al hombre como a la mujer que cometen adulterio (Levítico 20:10). Del mismo modo debe tenerse en cuenta que el término Sotá, que en hebreo moderno significa 'descarriada', en la Halajá - tal como podemos verlo en el Shulján Aruj Even HaEzer 178- es aplicado únicamente a la figura de la mujer que fue advertida por su marido de no reunirse con cierto hombre específico en la intimidad y que transgredió la advertencia de éste habiendo testigos de ese acto. No se trata de cualquier caso de sospecha como podría interpretarse de la letra del texto bíblico. Vemos aquí un nuevo ejemplo de cambio a través de los siglos desde una interpretación textual a una elaboración exegética.En uno de los pasajes del Talmud en el que se trata acerca del procedimiento descrito en la Torá con relación al agua que debía beber la mujer sospechosa de infidelidad conyugal a fin de comprobar su inocencia o su culpabilidad los sabios discuten lo siguiente:"No deja de beber hasta su rostro se pone verdeáseo y sus ojos saltan y se llena de tendones10 literalmente derecho, en este caso se refiere a si la mujer tiene en su haber derechos por acciones positivas que ha realizado [se hincha]. Si tiene zejut le sirve en su favor, tiene Zejut le sirve por un año, tiene zejut [otro] le sirve por dos años, tiene zejut [otro] le sirve por tres años. De aquí dice Ben Azai, debe el hombre enseñar Torá a su hija, para que si llegara verse obligada a tomar, sepa que el Zejut [de haber estudiado] está a su favor. Rabí Eliézer dice: todo quien enseña a su hija Torá es como si le enseñara tiflut " (Tratado de Sotá, Cap. 3, Mishná 4).Y agrega el Talmud:"Dice Ben Azai, el hombre debe enseñar Torá a su hija, para que si tomara (de las aguas amargas), sepa que el Zejut está a su favor. Rabí Eliézer dice: todo quien enseña a su hija Torá es como si le enseñara tiflut. Dijo Rabí Abahu: ¿Cuál es el sentido? Que esta escrito ' Yo, la Sabiduría, habito con la astucia, porque cuando entró la sabiduría en el hombre entró la astucia." Talmud Babilónico, Tratado de Sotá, 21a.Interesante observación que si la sabiduría lleva a la astucia, ¿Por qué el varón está obligado a estudiar? Acaso ¿en él no influye la sabiduría?. Pareciera que Rabí Abahu está suponiendo de antemano implícitamente ciertas características no exactamente positivas de la mujer.Señalemos dos aspectos de este párrafo, que como ya marcamos aparece en medio de la discusión acerca del procedimiento de comprobación de la infidelidad, aparentemente desconectado del tema del estudio de la Torá. La conexión es realizada por la interpretación de los sabios del Talmud y conforme a las palabras del texto parecería:1. ¿Cuál es el significado del término tiflut? Tiflut proviene de la raíz tafel, insípido, y en sentido figurado, referido a cosas secundarias, insustanciales, a necedades.Varias son las interpretaciones dadas al término y de ellas depende la comprensión de las palabras de Rabí Eliezer.Rashí, continuando y acentuando aún más la línea de Rab Abahu dice: "le enseña Tiflut... porque es como si de ella la mujer comprendiera la astucia para realizar sus cosas a escondidas11 Rashi, Sotá 21. ", o sea, la mujer en su astucia podría manipular ese conocimiento para realizar malas acciones. Algunas traducciones utilizan el término "lascivia", quedando claro que la interpretación de Rashí, en el contexto en el que es traído se refiere a las cosas a escondidas, o sea, a la infidelidad, la traición, etc. de la mujer hacia su marido. Y Rabí Ovadia de Bertinoro12 Bertinoro, Obadiah Ben Abraham Yare ( c. 1450-1516), Rabino italiano y comentarista de la Mishná. El nombre Yare, es el acróstico en hebreo del versículo de Deuteronomio 33:24. La familia tenía su origen en Bertinero localidad del norte de Italia. Aparentemente Bertinoro residió en Citta di Castello. Su maestro más conocido fue Iosef Colon. Bertinoro, llegó a Jerusalén antes de Pesaj de 1488, donde fue recibido por Jacob de Colombano, rabino ashkenazí que había llegado también desde Italia. Bertinoro se convirtió en el lider espiritual de la comunidad judía de Jerusalén. Durante un tiempo ejerció el rabinato en Jevrón y en 1495, regresó a Jerusalén. Está sepultado en el Monte de los Olivos. Su fama es resultado de su comentario a la Mishná que completó en Jerusalén y publicó en Venecia (1548-49). El comentario fue incluido en la mayoría de las ediciones de la Mishná junto a las de Rashí (ver). También escribió Amar Neke (publicado en 1810), un comentario a Rashí en el Pentateuco. agrega siguiendo a Rashí, y al contexto de la discusión, que la astucia obviamente está relacionada con la actitud de indecencia en lo sexual, "como si le enseñara tiflut, etc." – se relaciona a las relaciones sexuales.2. Que el zejut está relacionado con el estudio de la Torá ya que como dice Ben Azai: Debe el hombre enseñar a su hija Torá para que sepa que el zejut está a su favor. No queda claro de las palabras de Ben Azai, si ese zejut se deriva del acto mismo del aprendizaje de la Ley o si se refiere al hecho que conociendo la Ley, la mujer sabrá como comportarse correctamente. Y sabrá si se salva del castigo de las aguas, que no es casualidad sino que el zejut, es lo que le ha prolongado la vida en caso de haber transgredido realmente.Notemos que la ceremonia de las aguas quedó abolida después de la destrucción del Primer Templo, ya que era inaplicable, y aún en el período de su existencia, no tenemos registro alguno de su empleo. Sin embargo, parte de las normas relacionadas a la mujer infiel siguen aún vigentes y deberemos tratarlas en su momento.Rashí será consecuente con su línea de pensamiento también en su interpretación del relato acerca de Bruria. Bruria, esposa de Rabí Meir e hija de Rabí Janina ben Teradión, es la única mujer que el Talmud menciona como poseedora de conocimientos y autoridad halájica tal como se manifiesta en Baba Metzia, 1,3, y en el Talmud Babilónico Pesajim 62b. "Bruria ha dicho correctamente" (Tosefta, Kelim, Baba Kama 4,9) dice el texto dándole la razón a Bruria en el marco de una discusión erudita, de lo que se desprende no sólo su gran conocimiento. Sino que participaba de los debates con el resto de los estudiosos, todos ellos hombres, y no lo hace vía internet. Pero no sólo era famosa por su sabiduría, sino también por sus acciones y varias anécdotas ilustran su figura, su entereza moral y su fervorosa fe13 Midrash Proverbios 31:1, Talmud Babilónico Berajot 10a.Estos relatos acerca de Bruria sirvieron de base a los poskim medievales, como veremos en el próximo capítulo, para interpretar que no existe una prohibición estricta del estudio de la Torá. Sin embargo, la interpretación más frecuente y que ha perdurado en la memoria colectiva es la de Rashí. A pesar de que como vimos en el capítulo anterior, en su interpretación de la Creación, Rashí no refleja una actitud negativa hacia la mujer. Quizás debamos concluir que su visión negativa de la mujer no parte de una cuestión esencial e intrínseca en la naturaleza femenina. Por lo tanto, hay lugar para pensar en mujeres que para Rashí sí son dignas, si siguiéramos su relación concreta hacia su mujer y sus hijas. Rashí que no tuvo hijos varones, sino tres hijas que se casaron con tres de sus alumnos más destacados, se relacionó a ellas respetuosamente.En el Tratado de Avodá Zará 18b, se relata que Rabí Meir, después de haber liberado a la hermana de su esposa Bruria del cautiverio de los romanos tuvo que escapar a Babilonia. Y el Talmud insinúa una explicación poco clara para este hecho diciendo: "Hay quienes dicen que por este acto se escapó y hay quienes dicen que por la acción de Bruria se escapó".Este pasaje poco claro es explicado por Rashí:"Que una vez, Bruria se burló de lo que dijeron los sabios 'que las mujeres tienen liviandad de pensamiento' (Nashim Daatan Kala) (Kidushin 80b)... y le dijo Rabí Meir: finalmente les darás la razón. Y le ordenó a uno de sus alumnos ponerla a prueba hasta que ella aceptó…, y cuando supo lo acontecido se ahorcó y Rabí Meir huyó por la vergüenza." El contexto del relato es claro, el alumno logra seducir a Bruria, lo que demuestra la liviandad de su pensamiento y que Rabí Meir tenía razón. Bruria al descubrir la jugada de su marido se ahorca y él huye por la vergüenza. ¿Vergüenza de su actitud o de la de su mujer, o de ambos?Basándose en estas interpretaciones parte de los autores posteriores explicarán claramente que el estudio de la Torá lleva a la mujer a la soberbia y a la liviandad. De aquí entonces que la ignorancia es mejor para la mujer que la sabiduría. Sin embargo, el texto talmúdico en sí no da indicios en ese sentido. De ello deducimos, que nos encontramos aquí ante la construcción de un nivel mas de interpretación del texto a partir de Rashí, exégesis que tendrá una influencia notoria durante la Edad Media.Es importante diferenciar, entre texto e interpretación, y no confundir esta última con la concepción talmúdica en su totalidad. Aún si se trata de la interpretación de Rashí, no podemos determinar que ésta sea la única lectura posible ya que el texto en sí no la menciona.Citemos, por ejemplo, las palabras de Rabí Eleazar ben Azaria, quien está en desacuerdo con Rabí Eliezer y plantea claramente que las mujeres eran parte de la Asamblea que se reunía cada siete años en Jerusalén, y escuchaban las enseñanzas de la Torá."-¿Y quien enseñó este Shabat?- Rabí Eleazar Ben Azaria.- ¿Y sobré qué habló hoy?- Le dijeron: sobre el episodio de Hakhel (la Asamblea de la totalidad del pueblo en Jerusalén, el primer día de la festividad de Sucot luego de la finalización de cada año sabático, ver Deut. 31:10-13, Mishná Sotá 7, 8;)- ¿Y qué enseñó?- "Congrega al pueblo, hombres, mujeres, y niños, para que oigan aprendan a temer a Dios y cuiden de poner en práctica las palabras de esa Ley", si los hombres vienen a estudiar, las mujeres vienen a escucha14 Tratado de Jaguiga 3a. r..."Se desprende de esta cita que a criterio de Rabí Eleazar ben Azaria se puede enseñar la Torá a las mujeres, ellas pueden escuchar, si bien no participar activamente del estudio.¿Por qué esta interpretación fue, como muchas otras voces, obviada por muchos de los autores medievales y modernos?Como hemos visto, el Talmud no nos presenta una visión monolítica del tema del estudio de la Torá de las mujeres. Por un lado el texto bíblico no plantea la prohibición del estudio de la mujer, sino la obligación de la enseñanza al hombre, cosa que abre una puerta al estudio de la mujer. Por el otro, la interpretación de Rabí Eliezer no puede interpretarse como única. Ya vimos por lo menos dos ideas que la contradicen. Una, permitiendo a la mujer escuchar pasivamente las palabras de la Ley y por lo tanto conocerla y aprenderla si bien no cuestionarla. La otra en las palabras de Rabí Abahu acerca de la astucia, nos abre la puerta para que aquellas mujeres acerca de las cuales tenemos certeza absoluta de la rectitud de su conducta, puedan estudiar la Torá. Así aconteció en la práctica, durante la Edad Media y también posteriormente.Ahora que vimos cuáles son las posturas del Talmud, entre los siglos III y V, estamos en condiciones de adentrarnos en el pensamiento medieval y moderno. Recordemos que en la época en cuestión, la gran mayoría de las personas era analfabeta; que el estudio se realizaba a través de la memorización de los textos y la explicación de los maestros. Pasarán muchos siglos hasta que la lectura y la escritura comiencen a ser patrimonio generalizado de hombres y mujeres. No olvidemos que la imprenta moderna, que posibilitó la difusión de la escritura, y la lectura, recién fue inventada en 1455, y hasta entonces sólo existen los manuscritos y algunos sistemas rudimentarios de reproducciones a los que, por su alto costo, tiene acceso habitualmente sólo la clase alta. En un mundo letrado las cosas serán diferentes, lo que nuevamente nos demuestra la vitalidad de la Ley en su adaptación y su confrontación con los avances de la ciencia.
Mitzvot: mitzvá o mandamiento, plural mitzvot, que el judío está obligado a cumplir. Estas mitzvot pueden estar explícitas en la Torá, es decir prescriptas por la ley bíblica: mideoraita. De acuerdo a la tradición rabínica (Tratado de Makot 23b) existen en total 613 mandamientos bíblicos, 248 positivos [o de hacer](mitzvot asé) y 365 negativos [o de abstención (mitzvot lo taasé). La perspectiva pragmática del Judaísmo como un "modo de vida" se expresa de esa manera en las observancias prescritas cuidadosamente y que gobiernan la conducta del judío y constituyen un programa único de acción. El valor moral del cumplimiento de los preceptos fue constantemente destacado por los rabinos que afirmaron que una "mitzvá arrastra a otra tras si" ( mitzvá goreret mitzvá) y que la virtud es su recompensa propia. Los preceptos comprenden también cuatro categorías distintas, de acuerdo con la terminóloga bíblica: torot (doctrinas o instrucciones), jukim (estatutos o reglamentos) mishpatim ( juicios) y edot (testimonios). En términos generales se dividen en aquellos que gobiernan la relación (ritual o religiosa) entre el hombre y Dios, aquellos que gobiernan la relación (social) entre el hombre y su prójimo. Hay una categoría de preceptos entre el hombre y sí mismo, que obliga adoptar medidas de cuidado de la salud. Ya que muchos de los preceptos están asociados con las ofrendas del Templo y han perdido su validez desde su destrucción, el total aplicable en nuestros tiempos es de 270 preceptos; 48 positivos y 222 de abstención. Varios se refieren a la vida cotidiana en Eretz Israel. Tomado de: Newman y Siván, Judaísmo A-Z, Léxico Ilustrado de Términos y Conceptos, Departamento de Educación y Cultura Religiosa para la Diáspora de la Organización Sionista Mundial, Jerusalén 1983.
Trataremos de referirnos más detalladamente al respecto más adelante, cuando hablemos del cumplimiento de las mitzvot.
Nos referiremos a Dvorá cuando tratemos específicamente el tema del rol de las mujeres como juezas en los próximos capítulos.
Shemá Israel: Tres fragmentos de la Torá que un judío devoto pronuncia en alta voz en las plegarias de Shajarit (matutina) y de Arvit (vespertina) que son una declaración de la unicidad de Dios. El texto se llama Shemá – oye - por la palabra que aparece en Deuteronomio 6:4. Las tres partes que forman Shemá, son tomadas de Deuteronomio 6:4–9; Deuteronomio 11:13–21; y Números 15:37–41, en este orden. En los servicios de Shajarit y Arvit, el Shemá es precedido por bendiciones que forman parte del servicio. Las escuelas de Hilel y Shamay discutieron entre sí acerca de si los versículos se debían leer de pie o acostados o en la mañana y la noche. Además del recitado durante los servicios, se acostumbra leer el Shemá antes de la dormición y el primer versículo es leído en distintos lugares del ritual, cuando se sacan los rollos del Pentateuco del Arca o en la Kedushá en la repetición de Musaf. Los dos primeros fragmentos también se incluyen en las mezuzot y son dos de los cuatro fragmentos que se encuentran en los tefilín.
Ver: Talmud Babilónico, Tratado de Kidushin 29b y 30a,
Idem.
El Tratado de Sotá trata acerca de las normas y procedimientos que deben aplicarse a la mujer sospechosa de adulterio.
Mishná: Ver en el apéndice del primer capítulo.
Ver Números 5: 14-31
literalmente derecho, en este caso se refiere a si la mujer tiene en su haber derechos por acciones positivas que ha realizado
Rashi, Sotá 21.
Bertinoro, Obadiah Ben Abraham Yare ( c. 1450–1516), Rabino italiano y comentarista de la Mishná. El nombre Yare, es el acróstico en hebreo del versículo de Deuteronomio 33:24. La familia tenía su origen en Bertinero localidad del norte de Italia. Aparentemente Bertinoro residió en Citta di Castello. Su maestro más conocido fue Iosef Colon. Bertinoro, llegó a Jerusalén antes de Pesaj de 1488, donde fue recibido por Jacob de Colombano, rabino ashkenazí que había llegado también desde Italia. Bertinoro se convirtió en el lider espiritual de la comunidad judía de Jerusalén. Durante un tiempo ejerció el rabinato en Jevrón y en 1495, regresó a Jerusalén. Está sepultado en el Monte de los Olivos. Su fama es resultado de su comentario a la Mishná que completó en Jerusalén y publicó en Venecia (1548–49). El comentario fue incluido en la mayoría de las ediciones de la Mishná junto a las de Rashí (ver). También escribió Amar Neke (publicado en 1810), un comentario a Rashí en el Pentateuco.
Midrash Proverbios 31:1, Talmud Babilónico Berajot 10a
Tratado de Jaguiga 3a.
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